Guion Bañados en harina

Guion Bañados en harina
Personajes: Dani, Enrique, Becki
Accesorios: bolsa, bolsa con agujeros para los ojos, polvo

Este juego pertenece al ebook “Taller de Títeres, Grupo manos a la Obra

Consiguelo aquí

Categoría:

Descripción

Guion para Títeres Bañados en harina

Guion:

Sammy: ¿Qué pasto tan bueno, no?

Lambert: Si, pero estoy tan aburrida encerrado aquí dentro del redil.

Sammy: Supongo que tienes razón. Un cambio de lugar sería bueno.

Jorge (entra al escenario): ¿Escuché algunas ovejas decir que quieren un cambio de lugar?

Lambert: (Con duda) Si,…….. ¿pero quien eres tú?

Jorge: Mi nombre es Jorge y yo conozco un lugar maravilloso subiendo a la montaña, un prado bien grande con mucho pasto.

Sammy: (tentado) Me parece bien.

Lambert: (tentado también) A mi me gustan las montañas.

Jorge: ¿Y que esperamos?

Sammy: Nada …..supongo

Lambert (con entusiasmo) Sí. Vámonos.

Jorge: Que bueno, sígame. ( comienzan a salir a la izquierda)

Pastor (entra por la derecha) Esperen. (Jorge se agacha detrás de las ovejas) ¿Sammy y

Lambert que está pasando aquí?

Lambert: Nuestro nuevo amigo Jorge iba a guiarnos a un lugar en las montañas con mucho pasto.

Pastor: ¿De veras?

Sammy: Estamos cansado de estar encerrados aquí.

Pastor: Ya veo. ¿Porqué están tan seguro de que él es su amigo?

Lambert: Pues, él nos dijo.

Sammy: Él no se nos hubiera dicho si no fuera la verdad. ¿Cierto Jorge?

Jorge: (con sinceridad fingida) Por supuesto que sí. Estamos perdiendo tiempo aqui…

Pastor: Díganme, ¿Cómo entró Jorge al redil?

Lambert: Bueno, ah, es decir…….

Sammy: Supongo que de verdad no sabemos.

Pastor: ¿Será que él entró por la puerta como yo acabo de entrar?

El Grupo de Títeres Manos a la Obra 10

Lambert : Es cierto, él no entró por la puerta.

Pastor: ¿Y él los llamó por nombre? (Sammy y Lambert quedan pensando)

Sammy: Sabes, no recuerdo. (pausa)

Lambert: Creo que no.

Jorge: ¿Cómo así? Por supuesto que los llamé por sus nombres.

Pastor: Piénsalo bien. Un buen amigo no entraría por otro lado sino por la puerta. Y un amigo los llamaría por sus nombres, ¿o no?

Sammy y Lambert: (miran con cuidado a Jorge y hacen un paso atrás)

Sammy: ¿Y cómo entro al redil?

Jorge: ¿Ey, mis amigos que les importa?

Lambert: Un buen amigo no tiene por qué engañar.

Pastor: ¿Por qué no le preguntan a su gran amigo que quería que ustedes hicieran al subir a la montaña?

Sammy: Sí, Jorge, cuéntanos que ibas a hacer.

Jorge: Yo iba a llevarlos al prado para un rico bocado.

Pastor: Es cierto, pero era Jorge quien iba a comer.

Lambert: (con susto) ¿Qué?

Sammy: ¿Ibas a comernos?

Jorge: ¿Qué, que no…?

Pastor: (Un paso adelante Sammy y lambert ponen detrás) Ya es mejor que se vaya.

Jorge: Bueno, pero voy a volver. (sale)

Pastor: Chicos, soy su verdadero amigo. Están en el redil por protección…para alejar tipos como Jorge y para que no se pierden.

Lambert: Lo sentimos mucho.

Sammy: El prado parecía tan bueno.

Pastor: Recuerden, los amigos entran por la puerta y conocen sus nombres. Yo soy el

buen pastor. Yo los protejo y los cuido. No siguen a cualquier otro. Yo daría mi vida por mis ovejas.

Lambert: ¡De veras!

Pastor: Claro. Bueno, tengo más rediles para cuidar. Nos vemos después. (sale)

Sammy y Lambert: (vuelven a comer pasto)

Sammy: (entre bocadas) Hmmm, sí es buen pasto.

Lambert: (entre bocadas) Eso sí, y es un buen redil también.

Sammy: Y que bueno saber que hay un buen pastor que nos cuida.

Lambert : Ha, si. Dani: Hola niños. Hey Enrique, (mira alrededor) ¿Enrique? ¿Enrique, dónde estás?

Enrique: Estoy aquí abajo, no puedo salir. Estoy muy avergonzado.

Dani: ¿Avergonzado? ¡Vamos, Enrique, los niños te están esperando!

Enrique: No, no quiero salir, todos se van a reír.

Dani: Enrique, tienes que salir. Niños, cuando yo diga “ahora”, todos digan: “Sal

Enrique”, sólo una vez, y veremos si eso lo hace salir, ¿OK? Bueno, están listos. ¡Ahora!

Enrique: (luego de que los niños responden) Bueno. (Enrique sale con una bolsa sobre su cabeza)

Dani: Enrique, ¿qué estás haciendo con una bolsa sobre tu cabeza?

Enrique: No quiero que nadie me vea, porque hoy luzco gracioso.

Dani: Pero Enrique, luces gracioso ahora, con una bolsa sobre tu cabeza. Ni siquiera puedes ver a los niños con esa bolsa sobre tu cabeza.

Enrique: Oh, bueno, espera un minuto. (Enrique se va hacia abajo del escenario) Ya vuelvo . . . Bueno, ya estoy listo. (Aparece con una bolsa en la cabeza pero con agujeros para poder ver.)

Dani: Enrique, no seas tonto, sácate esa bolsa de una vez.

Enrique: Oh…bueno, ya vuelvo de nuevo. (desaparece hacia abajo nuevamente) Bueno, acá

vengo, pero ahora todos se van a reir. (Enrique aparece cubierto de polvo de harina.)

Dani: Hey Enrique, ¿por qué estás cubierto de harina?

Enrique: Esto me pasó porque no le hice caso a mi mamá. (Becki aparece en el medio.)

Dani: Hola Becki. Enrique, la próxima vez que tu mamá te diga que no te bañes en harina, mejor no lo hagas.

Enrique: Esto no es gracioso Dani. No, yo la quería ayudar a hacer galleticas. La

harina estaba en una gran taza. Ella se fue a buscar algo y me dijo que no la tocara, pero yo quería agitarla y no esperé. Luego me resbalé y la taza aterrizó sobre mi cabeza.

Becki: ¡Santos arañas enlatados! Eso debe haber sido un gran y enorme lío. Tu madre debe haber estado muy enojada cuando regresó.

Enrique: Estaba algo enojada. Le dije cuán arrepentido estaba.

Becki: Si, te debes haber sentido muy mal por eso. Pareces a un muñeco de nieve. ¿Qué hizo tu mamá entonces?

Enrique: Ella dijo que sabía que yo estaba arrepentido, y no se enojó mucho, pero como no le hice caso, tuve que ayudarle a limpiar todo el desastre y luego irme a mi cuarto por un rato. Y, como toda la harina se derramó sobre el piso, no quedaba más para hacer galleticas.

Becki: Bueno, toda no se calló al suelo, todavía queda mucha sobre tu cabeza. ¡Ala! eso está muy mal. Tu mamá hace galletas muy ricas, eso debe haber hecho que te sintieras triste.

Enrique: Si, en verdad me gusta comer las galletas que hace mi mamá. Pero me sentí más mal porque hice que mi mamá se sintiera triste, porque la desobedecí y cuando no obedezco a mi mamá estoy desobedeciendo a Dios también.

Becki: Eso es correcto Enrique, cuando hacemos algo mal no solo hacemos que nuestros padres y otras personas se pongan triste, sino que desilusionamos a Dios también.

Enrique: Me siento mal siempre que hago algo mal.

Becki: No eres el único que le pasa eso Enrique. En la Biblia nos dice en Romanos 3:23 que “todos han pecado”. Cuando lo hacemos tenemos que arrepentirnos y pedir a Dios que nos perdone.

Dani: Me sentí mal el otro día cuando mi papá me dijo que juntara todos mis juguetes y no lo hice. Le dije a Dios y a mi papá que lo sentía, y luego me sentí mejor. Si pensamos en Jesús, sobre lo que él hizo, entonces no vamos a querer desobedecerlo o actuar mal.

Enrique: Todo esto me recuerda a la historia del jardín del Eden. Dios le dijo a Adán y Eva que no se comieran la fruta de ese árbol, pero no lo escucharon.

Becki: Sí, Enrique. Ellos pensaron que sabían más que Dios, pero Dios siempre sabe qué es lo mejor. Tu mamá también sabía qué era lo mejor cuando te dijo que no tocaras la harina. Bueno, tengo que irme ahora, chau.

Enrique: Chau Becki, y como no escuché, ahora tengo harina por todos lados, tuve que irme a mi cuarto y no pudimos hacer ninguna galleta… Hay, mi nariz está empezando a picarme mucho.

Dani: A lo mejor, se metió un poco de harina por tu nariz.

Enrique: Sí, yo. . . aaaaah, Aaaaah, AAAaaaHHhhhhh, AAAAAHHHH CHOO. (Enrique estornuda tan fuerte que se cae hacia atrás del escenario, algo de harina vuela por los aires)

Dani: WOW, eso fue un gran estornudo, lo hizo volar del escenario. Hey, Enrique, ¿estás bien?

Enrique: (todavía debajo del nivel del escenario) Sí, estoy bien. Caray, supongo que algo de harina se metió por mi nariz. (aparece de nuevo) ‘AAAAAAAAAAHHHHHHH CHOOOOOOOOOOO’ (se sale del escenario de nuevo, hay más polvo en el aire)

Dani: Hey Enrique, vuelve aquí y déjate de estornudar.

Enrique: Creo que esta fue la última vez. . . . Uh Oh . . . ¡tal vez no!. . . (mirando a los niños). Aaahhhh, Aaaaaahhhhhh.

Dani: Enrique no, no a los niños. (Enrique se vuelve hacia Dani) Enrique, NO, ¡A mi no! ¡ESPERA! ¡ESPERA! (Dani se hecha hacia atrás)

Enrique: Aaaaaahhhh, AAAAAAHHHHH CCHHHOOOOOO. (Enrique vuela para un lado y

Dani para el otro y los dos se van abajo del nivel del escenario)

Dani: (Empolvea toda su cara, lentamente aparece su cara sobre el escenario y mira a su alrededor)

Hey niños, no es seguro aquí arriba con Enrique estornudando de esta forma. Nos tenemos que ir, hasta la próxima vez. Recuerden de lo que hablamos. Siempre tenemos que hacer lo que está bien y eso hará que Dios esté feliz y nos pondrá felices a nosotros también. Uh Oh, acá viene Enrique de nuevo. ¡Aléjate Enrique!

Enrique: Oh, no digas eso Dani, no puedo evitarlo. Bueno, hasta luego niños, nos vemos la próxima vez. Aaaahhhh, AAAAaaaahhhhh

Dani: No Enrique, aléjate, aléjate, ayuda, ¡Ayuda! (ambos títeres dejan el escenario).

Enrique: ¡AAAAAAHHHHH CCHHHOOOOOO! (aparece polvo sobre el escenario).

Puedes descargar el juego en pdf desde aquí:

Guion Bañados en harina

TAMBIEN PUEDE INTERESARTE ESTOS ARTÍCULOS:

MANUAL DE GUIÑOL I
MANUAL DE GUIÑOL II

Sobre Ebookmil

En este lugar encontraras cientos de recursos para desarrollar con niños y jóvenes. Nos gustaría que participases con tus comentarios o cualquier otra información que pueda ser útil a los demás, juntos podemos construir este sitio y ser de mucha bendición para otros y sobre todo para los niños y jóvenes que son en los que se ha pensado a la hora de construir este sitio.

No dudes en preguntarnos si tienes alguna duda o de pedirnos lo que necesites. Puedes usar la pestaña “Valoraciones” o el formulario de contacto.

Valoraciones

No hay valoraciones aún.

Sé el primero en valorar “Guion Bañados en harina”

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *